
Qué cómo traficar? claro que es fácil. Sin duda la reunión espontánea marca el deseo del tráfico, de eliminar el peligro del roce, de hacer circulos continuos sin que se note el límite entre ellos, formando así las figuras más inesperadas.
Ayer fue día de fiesta, del carnaval que esperaba. Ese es el santiago que me gusta, cuando los relatos se multiplican hasta el infinito y la voz de todos se vuelve el contar de la ciudad, de esa otra ciudad que habitamos sin que el oficialismo sea capaz de rastrearla, de nuestro lugar, periferico central, de lo que podemos crear.
El circo como foco de la teatralidad de los tabues comunitarios , el circo como mi propia teatralidad, la ilusión de la vida que quiero.
La felicidad trae un dejo de nostalgia supongo. Soy muy feliz hoy.
1 comentario:
Domingo de risas circenses. Risas que fueron reales. risas de felicidad. Noches de carnaval en santiago.
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